Moovit y CityMapper, transporte público al momento


Imagina que estás organizando un viaje. Obviamente, necesitas conocer cómo ir del punto A al punto B en transporte público, pero las páginas web oficiales son un auténtico galimatías. O simplemente te mudas a un lugar nuevo y la página web oficial de esa nueva ciudad es un galimatías.

Se puede llamar por teléfono o hacer como en el siglo pasado (¡dios nos libre!) y preguntar a algún amable ciudadano que nos informe, pero las dos aplicaciones de hoy nos permiten seguir con nuestra soledad y tener toda la información necesaria en el móvil.

Moovit y CityMapper son dos aplicaciones de funcionamiento muy parecido: tienen comunidades que añaden los datos del transporte público de diferentes ciudades y zonas para poder aprovechar el GPS. Ambas funcionan también en web, pero la gracia está en tenerlas a mano en cualquier momento.

La diferencia entre una y otra es que CityMapper se centra en ciudades grandes a nivel mundial, y Moovit tiene información de zonas más pequeñas. Según mi impresión, Moovit tiene más cantidad de datos, pero CityMapper tiene una grandísima ventaja a la hora de viajar al extranjero, y es que permite guardar rutas sin conexión. Por otro lado, en un viaje a Londres pude comprobar que los datos que tiene CityMapper parecen más certeros que los de Moovit.

Claro que siempre pueden fallar (yo suelo usar Moovit y hay justo una línea que me viene genial y que no tiene), así que no nos quedará otro remedio que armarnos de valor y preguntarle a algún amable ciudadano.

Dejando aparte la broma del antisocial, a mí estas aplicaciones me vienen realmente bien por el simple hecho de que tengo problemas de vista. Para mí supone una molestia y un esfuerzo extra innecesario usar la cámara del móvil para mirar carteles, ya sea en paradas para informarme o para ver por dónde voy, si tengo el GPS del móvil y una aplicación como esta que me avisa por qué parada voy y cuántas me quedan para bajarme. En mi experiencia, el margen de error es mínimo, y la seguridad que proporcionan a la hora de moverme por una ciudad es enorme. Gracias a que CityMapper permite guardar rutas sin conexión, esa seguridad está presente incluso en el extranjero.

Desde luego, son muchas las razones para que una aplicación como estas nos venga bien, y para mí se han convertido en imprescindibles dentro de mi teléfono.

Reabble, InoReader para Kindle


En algunas ocasiones os hemos hablado en este blog de InoReader, un lector de feeds que sigue la estela del Google Reader clásico sin más florituras en lo aparente pero con muchísimas posibilidades en su interior. De vez en cuando entro en el apartado Apps y Extensiones, dentro de las preferencias, para ver si hay alguna novedad que pueda aprovechar. Y hace algunos días vi una: la aplicación Reabble, un lector de InoReader optimizado para Kindle.

El proceso de configuración es muy sencillo:

  • Entramos en Reabble.com
  • Pulsamos en Login with InoReader
  • Aceptamos la conexión en InoReader.
  • Pulsamos en el botón de configuración de abajo a la izquierda y elegimos Login on Kindle.
  • En el aparato abrimos el navegador experimental y vamos a reabble.com
  • Pulsamos en Login y escribimos el código.

Y ya está. Con esto, que es más largo de escribir que de hacer, tendremos un lector adaptado a la pantalla del Kindle y con el que podremos disfrutar artículos largos de un modo mucho más cómodo.

Eso sí: el servicio tiene un modelo de negocio freemium y solo nos permite leer 15 artículos si no pasamos por caja (0,9€ al mes).

A los poseedores de este aparato les puede interesar Keendly o los envíos semanales de artículos en Instapaper. Personalmente, este Reabble me parece la mejor opción para no tener almacenados un montón de archivos en nuestra nube personal.

Dos grandes servicios basados en software libre


Siempre intento tener cierto equilibrio entre los servicios y el software que uso, como si existiera una balanza que pusiera en un lado lo basado en software libre y lo que no. Mis mayores pecados a este respecto son usar Netflix, Amazon y Spotify, y por ahí tengo algún otro servicio más que no se basa en software libre (FastMail, Inoreader y alguno del trabajo). Pero últimamente venía usando algunos otros que, de nuevo, he reemplazado con alternativas basadas en software libre.

Sigue leyendo “Dos grandes servicios basados en software libre”

FastMail, un fantástico servicio de correo


Quienes me conocen saben que estuve mucho tiempo buscando servidor después de conocer los grandísimos problemas de privacidad que tiene Gmail: pasé por varios pero ninguno me convencía. Hasta que llegó Moisés y me recomendó Fastmail.

Uso Fastmail desde hace más de dos años. Su principal característica es que es de pago, con lo cual se presupone que no van a meter la nariz donde no les importa. Además de eso ofrece muchas características interesantes, y poco a poco añaden más.

El nombre del servicio no es por alardear: tanto su interfaz web como su aplicación móvil (una webapp vitaminada) son realmente rápidas. Junto a esto nos permite sincronizar contactos y calendarios usando CardDAV y CalDAV respectivamente, y funciona realmente bien. También tenemos un pequeño espacio para almacenar archivos y sincronización de notas con IMAP, pero son dos opciones que yo no utilizo.

Hace poco hicieron algunos cambios interesantes: añadieron autentificación en dos pasos y contraseñas por aplicación: cada vez que vayamos a usar una aplicación nueva no usaremos la contraseña global sino que tenemos que generar una específica, lo cual nos da un plus de seguridad si nos roban el aparato que sea.

Yo estoy pagando por 15GB y la verdad es que no puedo estar más contento. Eso sí, si tenéis una preocupación extrema por la privacidad es conveniente que sepáis que el servidor está en Australia, uno de los llamados cinco ojos. Particularmente, al ser de pago no veo motivo para desconfiar, pero ahí dejo el dato para quien le interese. Desde luego, el servicio merece la pena.

Additio App no deja de mejorar


additio

Hace ya más de un año que os hablé de Additio App ese cuaderno del profesor para iOS y Android tan tremendamente útil por la cantidad de opciones que ofrece. Ya entonces era una herramienta formidable, imaginad cómo ha evolucionado en este tiempo si os digo que no han dejado de lanzar actualizaciones y mejoras.

Una función que personalmente voy a agradecer mucho este año es el plano de clase. Permite registrar en qué lugar del aula se encuentra cada alumno, lo cual nos puede venir bien para reubicarlos en caso de necesidad y lo más importante para mí: para aprendernos sus nombres.

También han añadido un potente planificador con diferentes apartados que, unido al diario de clase y a los eventos del calendario, nos da una gran versatilidad y muchas posibilidades a la hora de programar y hacer seguimiento de nuestras clases. Podemos tener controlado hasta el último detalle sin necesitar nada más.

Otras opciones que nos pueden venir realmente bien son el creador de rúbricas (cualquiera que conozca el aprendizaje basado en proyectos estará al tanto del concepto) y la posibilidad de adjuntar recursos a diferentes lugares de la aplicación. Además, la aplicación también ha mejorado su rendimiento, un trabajo constante por parte de los desarrolladores.

Lo mejor de todo esto es que las novedades no se quedan ya en la aplicación en sí, sino que llegan también a un servicio en la nube llamado Additio Cloud. Este servicio es exactamente la misma aplicación de la tableta pero tiene alguna opción añadida, como la posibilidad de generar informes más elaborados o algo muy reciente y tremendamente útil: la capacidad de importar alumnos directamente desde las plataformas oficiales.

En la entrada anterior os contaba que Additio contaba con un servicio online donde poner los nombres de los alumnos y todos los datos pertinentes. Recientemente, con la ayuda de profesores de las diferentes autonomías, han añadido la opción de tomar el archivo de la plataforma que corresponda, importarlo y que los alumnos aparezcan directamente en la aplicación. Esto ahorra un buen rato de trabajo extra.

Por supuesto, las ventajas de tener una versión web son evidentes. Además de tener todo sincronizado (ya no hace falta vincular la aplicación con Dropbox sino que ofrece una sincronización propia), a la hora de preparar las clases es mucho mejor disponer de un teclado físico en una pantalla grande que hacerlo desde el teclado táctil o tener que conectar algo a la tablet.

Además de todo esto, que es propio de la aplicación, Additio ha empezado cursos para otorgar una certificación a los profesores interesados y ha puesto en macha ofertas para centros y programas de recomendación

Y si todo esto no os parece razón suficiente, os puedo decir que yo he escrito muchas veces a Additio para hacer peticiones o sugerencias y siempre me responden rápidamente con un trato muy cordial y cercano. Realmente merece la pena estar en contacto con ellos y leer su blog para estar al tanto de cualquier novedad.

Logo Debian

126 Debian con larjona, por @aperalesf


Tercera edición de esta colaboración sobre software libre y temas afines. En esta ocasión hablamos sobre Debian, el sistema operativo universal, con una visión tanto técnica como comunitaria. Para ello contamos con Laura Arjona (@larjona99 en Twitter), colaboradora habitual en la comunidad en diferentes papeles, como ella misma nos explica.

Para saber cómo contactar con Laura tenéis su página del wiki de Debian donde se especifican redes sociales y correo. Su perfil social principal es larjona@identi.ca de la red libre y descentralizada Pump.io. También tenéis su blog en The Bright Side.

Entre otros lugares fácilmente localizables en la página de Debian, Laura menciona esta charla de John Sullivan en la Conferencia de Debian, donde habla de la colaboración entre esta comunidad y la Free Software Foundation.

Este audio se distribuye bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento.

Aquí tenéis el audio de la entrevista.

Vídeo: Paseo por Android con aplicaciones libres y sin Google Play


En este paseo por mi teléfono (BQ Aquaris E5 4G) hablo de mi experimento de no usar nada de Google, incluidos Google Play Store, Google Maps y la aplicación que controla todo, Google Play Services. Para ello uso fundamentalmente el repositorio de aplicaciones libres F-droid. Y lo que puede parecer más increíble: no pierdo funcionalidades que afecten a mi día a día.

De alguno de estos temas os he hablado ya en otras entradas de El Telar, como en Mi método de organización con software libre y Aplicaciones libres para Android. En el vídeo hablo de alguna aplicación más y comento cómo usar mapas y GPS solo con software libre.

Como son casi 19 minutazos, abajo del vídeo tenéis enlaces que os lo abrirán en el apartado que queráis. Se abren en una pestaña nueva, así que no olvidéis pausar el vídeo de aquí primero.

02:08 F-droid
03:17 Algunas aplicaciones libres
07:10 Mapas
09:21 Localización GPS
12:45 Navegador Lightning
14:17 Aplicaciones que no son de F-droid y cómo actualizarlas

Logo Open Street Map

124 OpenStreetMap con @jorgesanzs, por @aperalesf


Seguimos con esta colaboración en la que tratamos temas afines al software libre, y en esta ocasión hablamos del proyecto OpenStreetMap, el mapa colaborativo y libre que sirve de base a muchas aplicaciones y en el cual todo el mundo tiene la opción de añadir locales, carreteras, calles, edificios o cualquier dato que pueda estar relacionado con un mapa en sentido amplio. Para ello contamos con la presencia de Jorge Sanz (@jorgesanzs), colaborador habitual en el mapa y miembro de OpenStreetMap España.

En la entrevista tratamos muchos puntos relacionados con el mapa (aplicaciones para editar y para usarlos en el móvil, la naturaleza del proyecto, le buscamos un poco las cosquillas…) pero quedó algo importante: su valor humanitario. En los últimos terremotos y otros desastres se usaron los mapas de OpenStreetMap ya que en cuestión de horas y con actualizaciones constantes se tenían datos actualizados sobre el terreno afectado.

Los dos programas más populares que mencionamos y que recomendamos para un uso habitual (rutas GPS, consulta de mapas, etc.) son Maps.me (solo mapas offline) y OsmAnd (aplicación libre y que permite búsquedas online), ambas disponibles tanto para iPhone como para Android.

Servicios de pago


En internet hay, fundamentalmente, dos modelos de negocio: un servicio gratuito en el que la empresa suele ganar dinero a través de tus datos, y el modelo tradicional de vender ese servicio. Desde que tengo la oportunidad he decidido pagar por algunos servicios puntuales de los segundos para evitar que mis datos se muevan de aquí para allá más de la cuenta. Estos servicios por los que pago son los siguientes:

Fastmail

El email es una cosa muy delicada para confiársela a cualquiera. Junto con la mensajería instantánea, es donde transcurre lo más importante de nuestra vida digital, porque es lo que está más en contacto con el MundoReal©.

Yo he pasado por varios servicios, todos gratuitos. El primero y de cajón: Gmail. Mucha capacidad (cuánto agradecí los 10MB de archivos adjuntos allá por 2006, cuando no había servicios de sincronización de archivos). Luego Google empezó con su megalomanía y cada vez me sentía menos cómodo. También pasé por GMX (me cerraron la cuenta sin venir a qué y muchos mensajes eran marcados como SPAM), y por último, por Autistici (un grupo de activistas italianos).

Por eso decidí emplear un servicio de pago dedicado exclusivamente al email. Así tendría la tranquilidad de que nadie metería la nariz (en un servicio de pago, al menos, puedo amenazar con dejar de pagar), por lo que sería un cliente y no el producto. Por recomendaciones me decidí por FastMail.

Es un servicio con una larga trayectoria, estable y fiable, con un webmail bastante sencillo y que permite sincronización con IMAP (fundamental). Tengo contratados 15GB, más que suficientes, y ofrece herramientas de importación de los otros servicios. No ofrece etiquetas como Gmail, pero yo me apaño con las tradicionales carpetas.

OwnDrive

Es una instalación de OwnCloud, un software que se puede instalar en cualquier servidor y que permite diferentes funciones. La básica y fundamental es la sincronización de archivos al estilo Dropbox, pero también ofrece sincronización de contactos, calendarios y tareas (las que más uso), edición de documentos (adiós Drive si no es colaborativo), visualización de imágenes y PDFs, reproducción de música mediante Ampache, lector RSS, notas, acceso a la carpeta de otros servicios y un largo etcétera.

Ciertamente no es tan barato como las opciones centralizadas como Dropbox (tienen precios difícilmente superables), pero dado que no ofrecen únicamente la sincronización de archivos, yo lo pago la mar de a gusto. Antes estuve en una opción más barata pero carecía de opciones fundamentales por la que volví a este, que estuve usando durante mucho tiempo en su versión gratuita con 1GB de capacidad. Es una tranquilidad saber que en cualquier momento puedo coger mis datos e instalarlo en un servidor de mi elección o en un aparato en casa.

InoReader

El lector RSS del cual ya os hablé largo y tendido hace un tiempo, el cual ha empezado a usar incluso Daniel hace bien poco. Las funciones sociales y sus muchísimas características hacen que merezca la pena (y mucho) el precio que cuesta una cuenta Profesional.

Pinboard

Lo reconozco: tengo síndrome de Diógenes digital. Me encuentro mil enlaces por internet que me gustan, y de esos mil guardo quinientos “por si acaso”. La cuestión es que esos enlaces “por si acaso” al final (aunque sea después de años) me sirven de una u otra forma (por ser útiles o por pura nostalgia).

En su momento usé Delicious, pero sus constantes cambios de dueño y de interfaz (cada vez menos usable), sumado a una buena cantidad de comentarios positivas de este servicio, me hicieron decantarme por el espartano Pinboard. Nada de diseños dospuntocero maravillosos: enlaces, etiquetas y una caja de búsqueda, más que suficiente.

Como otros servicios similares permite ver enlaces de otros usuarios, suscribirse a ellos y demás, pero la única utilidad que yo le doy es la de baúl de enlaces. Aquí acaban los enlaces que no leí tras marcarlos como favoritos en InoReader. Vale $11 al año (hasta hace poco era un pago único, pero llegué tarde).

¿Evernote?

Convencido por Daniel he empezado a usar Evernote y lo cierto es que me resulta bastante útil. Además, no he visto nunca que tenga problemas de privacidad: su única pega es no ser libre. De momento estoy con la cuenta gratuita, pero si en algún momento me quedo sin espacio o echo de menos las opciones que ofrece una cuenta premium, es un servicio que me plantearía muy seriamente pagar.

¿Cuáles pagas tú?

Es un truco muy viejo y burdo para empezar un debate en los comentarios, pero oye, si cuela… deja en los comentarios qué servicios consideras que merecen tanto la pena como para rascarse el bolsillo por ellos.

121 Software libre de @Aperalesf con @Yoyo308


Comenzamos una nueva sección en El telar del geek, una sección que consistirá en una serie de entrevistas sobre temas afines al software libre: distribuciones, proyectos, experiencias, etc.

Para dar el pistoletazo de salida entrevistamos a Yoyo (@yoyo308), un conocido blogger linuxero en el mundillo linuxero hispanohablante, que nos habla sobre su labor de difusión del software libre, y sobre colaboraciones más directas en el desarrollo de distribuciones. Para acabar, y dado el espíritu distrohopper de Yoyo (prueba toda distribución que se le pone por delante), recomendamos algunas distribuciones.

Aparte de las miles de redes sociales donde le podéis encontrar como yoyo308, podéis leerlo en su blog DebLinux y su radio online con podcasts, KillAll Radio. Esta entrevista se emitió en directo desde allí en el momento de su grabación.

Desde que se grabó éste episodio Yoyo ha sacado un nuevo blog que podéis encontrar aquí, Salmorejo Geek

Aquí tenéis el audio para poder escucharlo.

como algunos tienen problema para descargarlo, aquí os pongo un enlace directo al audio